El Pura Raza árabe procede de Arabia Central, es un descendiente directo del caballo ario de los confines orientales del lago Balcai.
Los árabes tuvieron el inmenso mérito de preservar celosamente a sus mejores caballos de toda mezcla de sangre, conservando así hasta el máximo sus cualidades raciales.
El P.R.á. es famoso por su energía, su sensibilidad, su generosidad y su rapidez a todo lo cual se le añaden asombrosas cualidades de fondo, de sobriedad, de manejabilidad y sumisión. De tamaño bastante pequeño (los más grandes no son los más preciados) da una gran impresión de armonía, de elegancia y de distinción.
De capa castaño, tordo o alazán y más raramente isabelino o negro, el P.R.á. de pelo fino y piel lustrosa, tiene la cabeza cuadrada, de frente ancha y plana, con un perfil frontonasal cóncavo, orejas cortas y móviles. Sus ojos redondos y expresivos están a flor de cabeza.
Con relación a la Alzada el cuello es largo, la cruz alta y fuerte, la espalda larga, musculosa y bien orientada; la grupa casi horizontal termina con una cola llevada orgullosamente.
Es el antepasado del Pura Sangre Inglés y cruzado con este último el padre del Anglo-árabe. |